21 nov. 2009

La cultura minoica: color y originalidad

Entre el año 2.100 y 1.100 a.C. (fecha de la invasión de los aqueos peloponésicos o micénicos) se desarrolló en Creta y en algunas otras islas del Egeo, una cultura de primer orden que ha sido estudiada como predecesora de la griega o como griega primitiva. De hecho, tiene muchas cualidades de lo que llamamos el arte clásico de 500 años más tarde. Se denomina comunmente cultura minoica, en referencia al legendario rey Minos.

Las construcciones revelan el carácter pacífico de los minoicos. Sus ciudades no fueron protegidas por ninguna clase de fortificaciones y sus tumbas no contienen material bélico. Los palacios eran centros político-religiosos que constaban, por lo común, de un gran patio central, rodeado de incontable número de habitaciones. En el gran patio central de los palacios se celebraban diferentes actividades físico-lúdico-religiosas que formaron parte muy importante en la vida de sus habitantes. Difícilmente encontramos en el mundo antiguo una instalación destinada a la actividad física más monumental y tan integrada socialmente.
Se observa en sus edificaciones, una gran preocupación por atender el cuidado del cuerpo, por su limpieza. Así, estos aspectos fueron el motivo para que desarrollaran avances constructivos como aseos con desagües, alcantarillado e instalaciones que cuidaban la iluminación y la ventilación.

En el patio central de los palacios los jóvenes llevaban a cabo espectaculares manifestaciones corporales en torno al toro, en las que realizaban saltos y ejercicios que implicaban movimientos acrobáticos. La mujer tomaba parte junto con el hombre en las fiestas o juegos taurinos, algunos tan peligrosos como los saltos de toro. Las tres fases del salto parecen estar representadas en uno de los más famosos frescos encontrados en las ruinas del Palacio de Knosos, mundialmente conocido, en el que la "saltadora".

Las actividades físicas y los valores corporales que parecen cultivarse en esta sociedad están en consonancia con todo el "aspecto pacífico". No hay rasgos del desarrollo de la fuerza, ni de la violencia. Todas las representaciones humanas realizadas por los artistas minoicos son figuras de individuos de talle muy fino y de una gran ligereza, en los que parecen haberse desarrollado las cualidades corporales relacionadas con la flexibilidad, la agilidad y el vigor en el movimiento.


Como explica Martínez Gorroño (2001) "Tal vez la flexibilidad corporal que fluye de los cuerpos cretenses pueda explicar el deseo de crear una sociedad tolerante, flexible y adaptable, que se oponía conscientemente a las rigideces, a los dogmas impuestos y a las imposiciones violentas e inflexibles."

Visita virtual a una sala del palacio de Cnosos


3 comentarios:

Jose dijo...

Así es José Luis, un mundo muy colorido y original..., quizá porque sus protagonistas fueron una suerte de fenicios del segundo milenio antes de Cristo, en el mejor sentido, esto es...

Quizá, además de la inexistencia prácticamente de amenazas externas debido al carácter insular del territorio sobre el que fundamentalmente se asentaban, el contacto con el resto de los pueblos ribereños del Mediterráneo les permitió desarrollar una mentalidad mestiza, más abierta y flexible, como tú mismo defines, más rica en todos los sentidos, incluyendo el deportivo, como no podía ser de otro modo, que habría de constituir, con el toro justamente como telón de fondo, el germen de la cultura griega y europea por extensión... Eso sí, en cualquier caso, por si las moscas, si la muralla no formaba parte del paisaje cotidiano, su función la ejercía el propio trazado laberíntico y las alineaciones quebradas de las calles de sus ciudades-palacio, cuya defensa, en caso de necesidad, facilitaba enormemente esa concepción urbanística tan particular...

En fin, es una
pena que de aquellas maravillosas arquitecturas y pinturas -en la que se percibe la influencia egipcia, a propósito, a esos torsos y estilizadas figuras que describes me remito-, debido a las sacudidas de la tierra y del fuego, apenas nos haya llegado una mínima parte de las que fueron... Maravilloso en cualquier caso el fresco que rescatas hoy para ilustrar esta fantástica actualización... Has hecho que recordase mis clases de Historia de la carrera con Ana Marín, una de mis profesoras, con quien éstas no se tenían, ni mucho menos se padecían, sino que se vivían... :))

¡Muy guapa la actualización, sí señor...!

Jose, me alegra que todo fuera bien con esa muela del juicio... ¡Ay, quien lo tuviera...! Jejeje...

Que tengas una muy feliz velada

Pd. : Ayer se me pasó responderte... Sí, la fotaleza que aparece en el extremo sur del Puente Romano de Córdoba es de origen árabe, aunque su aspecto actual se debe a las reformas que se le practicaron tras la reconquista... Se trata de la Calahorra... En el otro, en el norte, hay un imponente arco triunfal renacentista... Tienes que ir a Cordoba... Te fascinará, estoy seguro...

José Luis Jorquera dijo...

Muy buenas Jose. Pues sí que estás puesto en esto de los prehelénicos. Ya me hubiera gustado a mí conocer a esa profesora de historia. Habrá que dar con ella: seguro que no es tan difícil je je.
La cretense o minoica (mucho más acertado) ha sido una de las culturas que más me ha fascinado precisamente por esa capacidad para mezclar influencias y crear ese "mundo" estilizado y colorido; germen de lo que surge en la grecia continental cinco siglos después.
Pero sí, antes de ir a esas tierras será necesaria una visita detenida a la ciudad de Córdoba.
Un saludo y gracias.

Jose dijo...

Hombre, hombre, claro..., a Córdoba primero, y..., con la vista puesta en Creta..., de ahí a Barajas..., jejeje...

Que tengas muy buena noche, Jose...!

Un cálido saludo